Luis Claramunt - Pinturas de los Ochenta
Cartel de la exposición
Esta exposición recorre la pintura realizada por Luis Claramunt (Barcelona, 1951 - Zarautz, 2000) durante los años 80, una de las décadas que, tanto en el volumen de producción de obra como en el número de exposiciones que realizó, fue la más importante de su carrera artística. Su pintura de estos años, esencialmente figurativa (aunque de vez en cuando flirtea con la abstracción) se caracteriza por una pincelada marcadamente expresionista en la que predomina un trazo dinámico y vibrante, así como una paleta cromática muy corta dominada por los ocres.
Durante esta década, el artista pinta principalmente espacios urbanos, calles, plazas, puertos, todos aquellos sitios en los que se desarrolla una actividad verdaderamente espontánea y alternativa, espacios en los que encuentra situaciones y escenas ligadas a una vida sin filtros, y que le aproximan a un mundo instintivo e inmediato, poco acorde con el trasfondo ordenado y burgués de su infancia y primera juventud.
Luis Claramunt, en los años 70, deja su ambiente familiar del ensanche barcelonés para ir a vivir en las zonas más humildes de la ciudad, alrededor de la Plaza Real y las Ramblas. Claramunt retrata esos lugares de Barcelona - igual que en Sevilla o Marrakech, otras dos de las ciudades donde vive a lo largo de los 80 - en los que encuentra una urbanidad mestiza, alternativa, frágil, violenta, grotesca y alejada de rígidos convencionalismos normativos. De hecho, tal y como Kevin Power escribió en 1986:
“A Claramunt poco le importan la historia de la ciudad o las glorias pasadas (...) El se interesa por la naturaleza de los intercambios entre la gente y el lugar en el que viven, su esencial independencia, sus magulladuras, el generoso impulso de una abigarrada promiscuidad. Vive en la plaza del mercado donde lo barato, lo salvaje y lo sagrado se venden.”
En esta exposición se han seleccionado obras correspondientes a varios de estos escenarios, con un especial énfasis en la producción que Luis Claramunt realizó en Marrakech. Acompañado de Teresa Lanceta, artista y pareja en la época, pasaron allí unos 4 meses cada año entre 1985 y 1990, y fue en esa ciudad dónde su pintura se centró en la figura de los mendigos y tullidos y evolucionó hacia un expresionismo sintético cada vez más evidente. En palabras de Juan Manuel Bonet, las obras de este momento son "pinturas secas, esquemáticas, esenciales, de poca materia, basadas en un dibujo con un poco de jeroglífico, un dibujo muy propio de él (...)"
La obra de Claramunt se ha visto muy poco fuera de Catalunya después de su fallecimiento a la pronta edad de 49 años. La presente muestra pretende llenar ese injusto vacío.